Al final del desayuno, Callum sacó la fruta preparada y se la dio a Thiago, diciéndole: —Llévatela para comer con tu hermana.
Thiago cogió la fruta.
Dos minutos después.
Isabela se sentó en el sofá y Thiago estaba de pie frente a ella, mirándola con expresión nerviosa.
—Estamos en casa, ¿qué pasa? Siéntate. —dijo Isabela con un suspiro.
—Mejor me quedo de pie. Isabela, de verdad que no sabía que Dalia haría algo así. Lo siento. Pues regáñame.
Era muy incómodo para él que su hermana no lo regañar