Alejandro soltó una risa y dijo a Quiana: —Yo estaré orgulloso de que me mires así, jaja.
—Te lo mereces.
Riiin, riiin, riiin...
Sonó el celular de Quiana.
Al ver que era su madre la que llamaba, le dijo a Alejandro con certeza: —Debe ser que la cita a ciegas de mañana se ha cancelado.
Quiana contestó y efectivamente, Serena dijo muy enojada: —Iris es tan poco confiable. Ese hombre que ella presentó se cree todo lo que dicen los demás y no tiene ninguna opinión. Está gordo como un cerdo, pero to