Quiana respondió alegremente: [No hay problema, le diré a mi mamá que prepare algunos platos más. Le alegrará mucho saber que te gusta tanto su comida.]
Alejandro: [De verdad, las comidas que prepara tu mamá son maravillosas.]
Quiana: [Entonces tienes que disfrutar de los platos esta noche. Ahora tengo que ir al gimnasio y te esperaré en el aeropuerto cuando termine, nos vemos.]
Alejandro: [Bueno, hasta luego.]
Alejandro se despidió pero no quería dejar el celular.
La pantalla de su celular era