Creía en su propia visión y también en su abuela. Había pasado tanto tiempo con Isabela que comprendía su carácter y su manera de resolver problemas.
—Después de registrar nuestro matrimonio vamos a estar juntos para siempre, no nos divorciaremos, así que piénsalo bien. Un hombre tan bueno como tú, puede que en el futuro conozca a una mujer mejor y más idónea que yo. En ese momento, si me dijeras que te casaste conmigo porque tu abuela me eligió y que esa mujer es tu verdadero amor, no te cumpli