Sandra respondió a la llamada de Giselle frunciendo el ceño.
—¡Mamá!
En cuanto respondió a la llamada, Giselle llamó llorando a su madre.
—Giselle, ¿qué te pasa? ¿Alguien te ha acosado? Dímelo, volveré para vengarme por ti.
Aunque Sandra frunció el ceño, las palabras que dijeron sonaron llenas de mimo, como si fuera a ayudar a su hija adoptiva a salir de cualquier dificultad.
—Mamá, ¿cuándo vuelves? Chloe me fastidiaba todo el tiempo cuando no estabas en casa. Me acosaba y siempre me hacía enfad