Callum por fin pudo estar a solas con su novia.
Llevaba los regalos en una mano y cogía la mano de Isabela en la otra, refunfuñando un poco después de haberse distanciado de su familia.
Isabela sonrió y comentó: —Veo que te estás divirtiendo mucho.
Sacó su celular y se soltó de la mano de Callum, diciendo: —Mi celular no dejaba de sonar, no sé quién me estaba enviando mensajes. Estaba hablando con tu madre que no he tenido tiempo de leerlos.
Al entrar en WhatsApp, vio que era su mayordoma quien