Isabela miró a su suegra significativamente.
Isabel entendió lo que Isabela quería decir al mirarla así, le dio un golpecito cariñoso en la frente y le dijo: —No me mires así, por no decir que puedes recuperar el cuerpo, aunque realmente no puedas embarazar, no me desagradas. Si me hubieras disgustado, habría interferido para detener a Callum cuando te cortejaba.
—Por no hablar de dejaros desarrollar la relación hasta hoy. Cuando te conocí, aún estabas ciega, y tu tía tse pasó diez años llevándo