Elisa no se inmutó porque sabía que Alejandro no estaba sincero y que ella procedía de una familia acomodada y nunca le faltaban esas cosas caras.
Elisa desechaba todos los ramos de flores que había mandado Alejandro y, en cuanto a todo lo demás, lo amontonaba y guardaban en el estado intacto.
Iba a devolver todos los regalos a Alejandro cuando se calmara.
Elisa pensó que tendría que esperar al menos hasta que ella y Remy estuvieran prometidos o casados para poder devolver los a Alejandro junto