—Gracias, no es necesario. Ya que no estás borracho, por favor, sal del auto.
Lucas rechazó la invitación de Kevin.
Aunque durmió mucho tiempo, no tenía hambre nada porque comió lo suficiente en la cena.
Kevin preparó la cena en persona, ya fuera barbacoa u otros platos.
Lucas admitió que las habilidades culinarias de Kevin eran muy buenas.
Quedó muy satisfecha con la comida.
—¿Qué tal si te llevo a contemplar la nocturna?
—No me interesa. Kevin, por favor, sal del auto. Te he enviado de regreso