El rostro de Luna se oscureció y dijo con impotencia: —Mamá, solo descanso los fines de semana. Quiero dormir hasta despertarme naturalmente. Si salgo a jugar, lo cual cansa más que trabajar.
—Además, el señor Kevin también está ocupado, ¿cómo podemos molestarlo?
Román tomó la palabra: —No podemos dejar que Kevin acompañe a jugar a Lucas. Lucas debería acompañar a Kevin. Esto es Ciudad Río. Lucas está más familiarizado que Kevin.
Luna no dijo nada, pero su expresión mostraba mal humor.
Kevin son