—Isabela, es Kevin, mi primo. —presentó Callum.
Sabía que su prometida no conocía a Kevin lo suficiente como para adivinar su identidad por su voz.
Isabela volvió a dar una sonrisa a Kevin y le saludó: —Encantada de conocerle, señor Kevin.
—Señorita Nuñez, mucho gusto. No tiene que ser tan cortés, puede llamarme simplemente Kevin.
Callum ya había dicho que era la futura cuñada de Kevin.
Isabela dio otra sonrisa a Kevin.
Le entregó a Callum el ramo de flores y los postres que había comprado, dici