Chelsea señaló a Jessica y le maldijo sin piedad: —Si no fuera porque el bebé que tienes se apellida Brown, te juro que te habría dado una bofetada uerte. Veo que no es Liberty la que trae mala suerte a los hombres, eres tú, Jessica Yates.
—Qué mujer malvada, que maldices así a tu marido. ¡Si no fuera por Hank, todavía estarías en la cárcel! Él fue quien solicitó los privilegios para ti y tú le maldijiste a tener un accidente.
—¿Qué tiene que ver Liberty con el accidente de ese hombre de apellid