Isabela no respondió nada.
Leandro expresó su opinión, y al ver que ella no respondía, comprendió que sentía inferior.
Si el que le gustara fuera cualquier otro hombre normal y corriente, tal vez Isabela no se sintiera inferior por ser una ciega, pero ahora mismo, tenía que enfrentarse a Callum, de la familia York, que era la familia más rica de Wiltspoon, mientras que todas las posesiones de la familia Nuñez sólo habían llegado a los mil millones.
Y era posible que parte de ese patrimonio fuera