Hasta que Isabela le dio una mordida fuerte y Callum comenzó a sangrar.
Callum finalmente la soltó.
Al instante, su rostro se llenó de dolor.
Isabela abofeteó a Callum con fuerza en la cara.
Lo hizo basándose en sus propios sentimientos.
Después de la bofetada, Isabela tomó algo de la mesa, sin importar lo que fuese, y se dispuso a lanzárselo.
Callum permitió que lo golpeara, después de todo, no le dolió.
Cuando ella agarró su bastón ciego y lo atacó, Callum se alejó hábilmente.
—Isabela.
—¡Vete