Callum siguió el coche a cierta distancia.
La ruta que tomó el coche al principio fue normal.
Unos diez minutos después, el coche conducido por el guardaespaldas de la familia Nuñez empezó a desviarse. No era el camino de vuelta a la villa de la familia Nuñez.
El corazón de Callum se apretó.
¿Adónde llevaba el guardaespaldas a Isabela?
El rostro de Callum volvió serio, pero reprimió el impulso, siguiéndolo lentamente, ni demasiado lejos, ni demasiado cerca. Tenía que llegar al destino para saber