Jessica puso una cara de desprecio y no dijo nada más, dio vuelta y se dirigió al dormitorio, cerrando la puerta tras de sí con todas sus fuerzas.
—Cariño, cariño.
Hank la llamó.
—No le hagas caso, es solo que no quiere que salgas con Liberty. No es que vaya a dejar que tú y Serenity vayáis solas. No enteindo por qué aunque vamos todos, se va a poner celosa igualmente.—le dijo a su hijo la señora Brown.
—Y no lo piensa que fue ella quien te robó de Liberty.
A la señora Brown ahora le disgustaba