La Vieja Señora Hunt era muy conocida en el pueblo por su temperamento. Era terca y nunca cedía ante nadie.
Insistía en que sus hijos y nietos tenían la razón.
Solo Dios sabía cuánto tiempo podría la anciana mantener ese orgullo.
Sin tener ni idea de cómo pasaron la noche sus parientes, Serenity tuvo una buena noche de sueño. Al amanecer, soñó con sus padres. Lloraba llamando a su mamá y a su papá mientras intentaba alcanzarlos, pero solo cogía aire.
Cuando se despertó, las lágrimas empa