Lucía pensó que Jorge la abrazaría y la envolvería en su fuerte y cálido abrazo, pero a medida que pasaba el tiempo, no esperó la seguridad que quería.
Abrió mucho los ojos y vio que Jorge realmente caminaba hacia Fiona y le extendió la mano.
¡El corazón de Lucía latía con fuerza, y la sangre en todo su cuerpo parecía correr hacia su cabeza!
—Eh, ¿ves? Los hombres también son muy realistas. —Alguien se rio en voz baja, —Aunque Fiona tiene una mala reputación, también es una dama, ¿cómo puede Luc