Los ojos grandes de Lucía se giraron y enseguida comprendieron quién vendría.
—¿La tía no se rendirá?
Polo rió suavemente: —¿Qué te parece?
Lucía enarcó una ceja y puso cara de impotencia.
Patricia pudo entrar en la familia Brown a pesar de estar divorciada y tener un hija, no habría llegado tan lejos si hubiera sido una dejadora fácil.
Lucía asintió, acarició la cara de Polo y sonrió: —¡Entonces me vuelvo a dormir un rato y dejo las cosas aquí en las plenas manos de Superman Polo!
—De acuerdo,