Alejandro fue arrojado al sótano de la Bahía del Viento.
Polo estaba sentada en el centro, rodeado de guardaespaldas inexpresivos. Alejandro estaba arrodillado en el suelo temblando, pero se negaba a revelar la verdad.
"Señ... señorito Polo, en serio no sé qué estás preguntando... eso, eso que quería la Señorita, no lo di voluntariamente..."
Los ojos de Polo se oscurecieron, sin necesidad de que él hablara, uno de los guardaespaldas lo pateó con fuerza en el pecho.
Alejandro lloraba lastimeramen