Polo acarició su cabello, "no importa lo que mi Lucía haga, siempre estaré de tu lado, cariño."
"Pero..."
Lucía no continuó, apretando los labios.
"Sin embargo, mi amor es una mujercita especialmente amable." Polo sonrió, "no quiere que las personas que la aman estén tristes, ¿verdad?"
Lucía lo miró en silencio.
"Amor," preguntó suavemente, "¿quieres escuchar mi opinión?"
"¡Sí!" asintió Lucía con fuerza.
"En realidad, mi idea es simple," Polo sonrió con ligereza. "Primero, te hago una pregunta..