—¿No... no te equivocaste?
Después de un momento de silencio, Joana gritó con voz aguda.
—¡Es imposible!
—¿Es usted la señorita Lucía García?—El hombre sonrió levemente, pero su mirada era fría.—Si no es la señorita Lucía García, ¡retroceda y espere por favor!
—Tú...
—Aquí está La Casa Grandiosa, donde se celebra una fiesta organizada por la familia Juárez,—dijo el hombre en voz baja,—Decido a quién recibir o no es mi trabajo, no necesito que me lo recuerde.
El rostro de Joana estaba pálido de i