Lynn se sorprendió y su mirada hacia Lucía cambió ligeramente.
¡Realmente no había considerado esa posibilidad!
Si estuviera en su lugar, seguramente pondría su propio interés primero.
Después de todo, ella no es una santa.
—¡Parece que me falta el juicio más básico sobre la naturaleza humana! —se rió Lynn. —Lucía, aunque generalmente no hables mucho, cuando lo haces, tienes mucho sentido.
—Mi juicio no siempre es correcto, —se rió Lucía. —Pero Jorge me dijo que es importante estar prevenidos, a