Los ojos de Carlos se abrieron cuando escuchó esto, incapaz de creerlo.
—¡Parece que ni la retirada de la filial ni el despido tendrá ningún efecto sobre usted!—Domingo lo miró con frialdad, —¡Entonces no tienes que volver a venir a la compañía después de eso! ¡El proyecto en tu mano se distribuirá a los niños de la familia Juárez!
—Polo, arregla este asunto correctamente. La persona que se hace cargo debe ser de buen carácter, ¡y no puede haber ningunas errores!
—Bueno, lo sé.—Polo sonrió levem