—¡Claro!— Joana estuvo de acuerdo sin siquiera pensarlo.
Qué problema había en traer a una amiga. Además, la amiga de esta princesa también debía ser rica o noble. ¿A cuál de las cuatro familias de la Ciudad Central pertenecía?
Si le hace sentirse cómoda, ¡le daría una ayudante y una opción más para lograr su objetivo!
A Joana se le ocurrió una idea y se acercó a Carla, haciéndole un gesto íntimo.
—Señorita Juárez, ¿dónde está tu amiga ahora? Si no es conveniente para ella, ¡enviaré a alguien a