Capítulo 34: Irresistible tentación.
Emily exhaló ante el comentario de ese CEO. Aún así, no iba a titubear. Caminó hasta el escritorio, posando suavemente una de sus manos en el mueble de caoba.
—No eres tan malo —dijo ella, su tono de voz intentando sonar convencida y… seductora.
Franklin se cruzó de brazos, su mirada engreída clavada en esa mujer. Su curiosidad por averiguar qué pretendía aumentaba.
—Tienes mi atención. Habla. ¿Qué buscas conseguir al venir aquí? —preguntó ese hombre, totalmente directo.
La mujer pelirroja