Toda la élite de la ciudad se había enterado ya del casamiento del famoso empresario Marcos Mendieta y la hija de Don Antonio Sotelo, un hombre de conducta dudosa, pero que nadie se atrevía a decirlo en voz alta. Los jóvenes Marcos y Antonella tuvieron que posar para la prensa y también para algunas revistas con cierta seriedad en el medio y otras que sólo les gustan los chismorreos, pero aun así lo hicieron, le sonrieron a todo el mundo, si los encontraban en algún lugar público le ped