Continuaron observando los escaparates de las vidrieras tomados de a mano, en silencio, a veces se detenían frente algún maniquí que les llamaba la atención por el modelo. Al final deciden entrar a un local que se destacaba por tener en su vidriera hermosos vestidos. Rieron mientras ella se probaba diferentes vestidos hasta que al fin eligió uno que deja ver sus muy mediano, protuberantes y fuertes senos. Era cortísimo, por encima de su rodilla, pero nada de su cuerpo quedaba a vista.