Delfina soñaba con el encuentro con Santino, hacía mucho que no hablaba con él y verlo nuevamente la hacía sentir muy feliz. Tan feliz que ese día se levantó tarareando un pop en inglés. Su madre la escuchó desde el comedor donde se encontraba preparándole el desayuno junto a Ana la encargada de la cocina e hizo un gesto de sorprendida con el rostro. La vio bajar con su uniforme escolar por las escaleras y estaba reluciente su rostro aún más sonriente de lo que comúnmente era. Amelia p