Alicia colgó el teléfono abruptamente.
—¿Qué sucede? —preguntó su esposo, su rostro reflejando una preocupación palpable por Aitana.
Alicia conocía demasiado bien el significado de aquel jadeo que acababa de escuchar.
No podía permitirse que Marc descubriera las acciones ocultas de Aitana, por lo que optó por una mentira.
—No logro contactar con ella, ¿qué hacemos? Si Aiti toma una decisión extrema, ¡será responsabilidad de Valentina!
El recuerdo de cómo Valentina había destruido la reputación y