Santiago estaba observando a Valentina desde la barandilla del segundo piso, sin saber que existía una sala de vigilancia que le permitía ver todos los rincones del club. Por eso Alba había venido aquí en primer lugar. Incluso ella sabía más sobre el lugar que Santiago, lo que demostraba cuán bien Nicanor había ocultado esta sala.
—¿Qué quieres decir? —Guillermo continuó sirviéndose vino, sin dejar de mirar a la figura en la pantalla de la pared.
En ese momento, las dos mujeres que estaban baila