—¿Quién es ella? ¿Qué tiene que ver conmigo? ¿Por qué debería salvarla?
Santiago se burló con frialdad, aunque su cuerpo ya se había puesto en pie sin que se diera cuenta.
Dylan observó esta reacción y no pudo evitar rodar los ojos; era la primera vez que veía a Santiago actuar tan contra su propia naturaleza. Entonces, Dylan, divertido, continuó burlándose de él.
—Cuando me pediste que la investigara, pensé que te interesaba. Pero veo que me equivoqué. Si no te gusta, entonces no tengo que preo