Cecilia lanzó sus preguntas con voz firme, sintiéndose internamente tan emocionada que casi quería aplaudir.
Si esto resultaba ser cierto, ¡la situación actual sería tremendamente ventajosa para ella! Sin la supuesta «hija de Citlali», el testamento recién mencionado quedaría invalidado, y los bienes de la familia Valenzuela podrían redistribuirse.
Al ver a Aitana claramente perturbada por sus interrogatorios, Cecilia se sintió aún más animada.
Pero interrogar no era suficiente; quería echar más