Sólo entonces Lucía recordó a Aitana, agarrando inmediatamente la muñeca de Antonio para presentarlos:
—Antonio, ella es Aitana Lancaster… oh, no, eso no es correcto, el abuelo ya cambió su nombre; ahora debería ser Aitana Valenzuela.
—¿Un ruiseñor? ¿Una que canta?
Antonio dijo con tono burlón, sin considerar a la mujer frente a él como la verdadera heredera de la familia Valenzuela.
Pero apenas terminó de hablar, Lucía le dio un golpe fuerte y lo reprendió:
—Antonio, compórtate. Ella no es como