Si hubiera sido cualquier otra persona, Lucía ya estaría enfadada. Pero ante esta persona, a pesar del embarazo, se vio obligada a mantener su sonrisa.
—Sí, Lucía Valenzuela. Mi abuelo es don Raúl...
Lucía no retiró su mano, sino que continuó presentándose. Parecía creer que, al saber que era la nieta de don Raúl, incluso Diego, el presidente de Consorcio Industrial Mexa, debería mostrarle respeto.
Pero antes de que pudiera terminar, Diego interrumpió:
—¡Una nieta de don Raúl recogida del orfana