—¿Ayuda? ¿Será que tiene que ver con la bella dama?
Dylan acertó casi de inmediato con su suposición.
Conocía tan bien a Santiago que sabía que este, aunque se las arreglaba con todos, siempre se encontraba en aprietos cuando se trataba de la bella dama.
¿Necesitaba su ayuda? ¿No significaba eso que hoy tendría una oportunidad clara y legítima de conocer a la bella dama?
—Vale, vale, vale, no tenía intención de unirme a la fiesta esta noche, pero por ti, haré una excepción.
Dylan aceptó con un e