La reacción de Alonso tomó por sorpresa a Valentina. Siempre había sido un hombre educado y cortés, y era la primera vez que ella lo veía perder la compostura. Por un momento, el ambiente se tornó tenso y extraño. Sin embargo, la reacción de Valentina era algo que Lucía ya había anticipado.
Con un gesto de desánimo, Lucía puchereó y miró a Alonso con ojos suplicantes.
—Hermano, ¿acaso es tan importante un nombre? Si no te gusta, dejaré de llamarme «Lucy» —dijo ella.
Tras estas palabras, se dirig