Después de ducharse, Ana, casi calmada, salió del baño. En ese momento sonó una llamada de Pablo y Ana contestó:
—¿Qué pasa, me ha llegado la transferencia?
—Ven ahora mismo a mi casa y te daré el dinero en forma de cheque. —Dijo Pablo con una expresión fría.
Ana se sorprendió un poco, pero no le dio mucha importancia, quizás Pablo se sentía desconsolado por darle tanto dinero y seguía intentando convencerla.
—Vale, ahora mismo voy. —Ana no dijo nada más viendo que él estaba dispuesto a paga