Ana ya no lograba entender lo que Lucas pensaba, después de todo, todavía recordaba claramente cómo, hace unos días, él había venido a buscarla tan sinceramente, prometiéndole resolver sus problemas.
Quizás, ¿así son los hombres, capaces de sentir algo por varias mujeres al mismo tiempo?
Ana sacudió la cabeza, decidiendo no pensar más en eso y forzó una leve sonrisa.
—Entonces, ese día debes dar lo mejor de ti, no pierdas la oportunidad. Ah, por cierto, ¿no tuviste problemas con la ropa que fuis