Mientras pensaba en ello, Karla entró con algunos documentos.
—Sr. Lucas, estos son los documentos que necesita revisar.
Lucas asintió ligeramente.
—Entendido, déjalos ahí.
Karla caminó y colocó los documentos a un lado, y de paso, ayudó a Lucas a ordenar los papeles desordenados en su escritorio.
Lucas observaba en silencio, y luego, finalmente, habló.
—Sobre la fiesta de la que te hablé antes, ¿estás preparada?
—Ayer tenía pensado ir a comprar ropa, pero hubo un pequeño imprevisto y no pude...