Capítulo 1405
Sin embargo, por suerte, Karla no parecía encontrar a Ana grosera, su rostro todavía irradiaba una sonrisa.

La razón por la que Karla no reaccionaba era simplemente porque también estaba observando a Ana.

Contrario a lo que imaginaba, Ana no parecía una paciente incurable y gravemente enferma, sino todo lo contrario: lucía radiante y con un buen color de piel, incluso rosada, evidenciando una salud robusta.

Esto dejó a Karla sumida en la confusión. ¿Sería posible que Ana ya se hubiera curado?
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