—Karla, realmente ya estoy bien desde hace tiempo.
Ana, viendo la insistencia de Karla, se sintió algo impotente. Para disipar sus preocupaciones, tuvo que mostrarle su informe médico, demostrando que no estaba fingiendo su fortaleza.
Al ver el informe, Karla casi pierde el control de su expresión al leer que Ana se había recuperado casi completamente.
¿Cómo es posible?
Aunque se sentía como si miles de hormigas le devoraran el corazón, Karla logró forzar una sonrisa.
—Si es así, entonces era yo