367. Combate
Jason
No podía dejar que la vieran.
No podía dejar que sintieran su olor, incluso con el Kaltheris quemado en la tierra.
Necesitaba mantenerme en pie.
Necesitaba mantener a todos ellos ocupados.
Para que ella no bajara de ese árbol.
Render gruñía frente a mí, los dientes a la vista, los ojos llenos de un odio frío.
Lo miré sin parpadear, leyendo cada músculo tenso, cada movimiento mínimo de los otros lobos.
No iban a retroceder.
Se la iban a llevar. De una forma u otra, si yo flaqueaba.
Así que