366. Emblema de Hades
Kiara
Lo veía allí abajo, parado en la base del árbol.
Jason.
Mi Jason.
Incluso en esa densa oscuridad, podía sentir su presencia. La forma en que su pecho subía y bajaba rápido, sus manos crispadas en las rodillas. La forma en que su lobo vibraba, intentando alcanzarme.
Y mi loba...
Mi loba quería saltar de allí directamente a sus brazos.
Quería enredarse en él, lamer sus heridas, perdonarlo en el mismo instante.
Pero no podía.
La humillación todavía me quemaba.
La rabia.
El horror de ver mi nombre estampado como un premio.
Mi pecho subió en un feo sollozo. Me encogí más, metiendo el rostro entre las rodillas. Mi llanto se descontroló.
Él se movió al oírme, su voz fallando.
"Kiara, por favor... perdóname...".
Las palabras resonaban como cuchillos.
Yo temblaba.
Miedo.
Miedo de perderlo.
Miedo de perderme a mí misma.
Quise decir algo. Quise decir que lo intentaría. Que él tenía otra oportunidad.
Pero fue entonces cuando lo sentí.
Un calor extraño.
Abrí los ojos, confundida.
El colgante