312. Cortando lazos
Jason
El sabor de ella todavía estaba en mi boca.
El olor de su piel, de su esencia, de las marcas que dejamos el uno en el otro, todo todavía ardía en mí como brasa viva. Cerraba los ojos y era como si mi cuerpo entero todavía estuviera pegado al de ella, sintiendo sus gemidos, sus temblores, la entrega.
La primera vez.
No solo de ella.
Mía también.
No en el sentido carnal, sino en lo que realmente importaba. Por primera vez, mi cuerpo y mi lobo estaban en sintonía con alguien. Con ella. No er