188. Plan en marcha
Diana
El balcón de la mansión Eclipse tenía vistas a un campo cubierto de niebla, y el viento frío de la mañana acariciaba mi rostro como un recordatorio de que el mundo aún no estaba a mis pies, pero pronto lo estaría.
Cada insignificante detalle de mi plan estaba saliendo a la perfección. Cada pieza encajaba, e incluso con los contratiempos, podía ver que al final, todo sería mío.
Acaricié mi vientre, ya redondeado bajo el ajustado vestido negro. El bebé pateó, como si presintiera mis pensami