Laila Carter
Me giré y ahí estaba ella no sé qué veían su rostro se veía arrepentimiento o satisfacción me sentía tan confundida porque esta no era la persona que había conocido durante el tiempo que estuve aquí
¿Acaso todavía ha sido fingido?
— por favor no regreses, no eres bienvenida en este lugar
Me di la media vuelta una vez más y seguí caminando hacia la entrada caminamos hacia la camioneta y una vez que estuve dentro y que Sasha comenzó a manejar hacia nuestra manada comencé a llorar