Caminé junto a Jesús buscando la lápida de mis padres, mi corazón latia fuertemente.
— Aquí te traje a tu hija hermana — Aquellas palabras hicieron que mis ojos se cristalizaran.
Aquí estábamos frente a la tumba de mis padres no podía creerlo la primera vez que los veía era de esta manera.
Me arrodillé quedando justamente frente a la tumba estiré mi mano y la toqué toqué el nombre de mi madre y luego el de mi padre.
—Lamento haber llegado tarde me hubiese gustado llegar a tiempo para conocerlos