Había pasado dos meses donde solo ha reinado la felicidad en mi casa. El próximo lunes era el primer juicio en contra de Sandra, Carlos nos dijo que sin duda estaba loca, su bipolaridad se incrementó mucho y ahora decía incoherencias, su condena deberá cumplirla en el pabellón psiquiátrico. Mis hijos del colegio llegaban, se cambiaban y se iban a cumplir su castigo. Miré el reloj, eran las cuatro y media y no me había llamado Virginia para ver que le dijo el médico. Hoy mis hijos no iban a clas