Seguía en la puerta mirándome, después de un rato me hice a un lado, se dirigió a la sala y se sentó en el mueble. Lo vi respirar varias veces, su silencio me tenía al borde de un paro cardiaco, el haber regresado estaba resultando un enredo peor al anterior.
—Di algo, —su mirada era tan triste.
—Yo quería dejarte embarazada, me siento feliz por el bebé, pero hoy me cuesta abrazar a la madre y esto no es… —el corazón se me arrugó—. Hoy comprendí muchas cosas mientras cantaba, me duele sentir qu